Teorema de Tiempo

Años después de la muerte de mi abuela Anita, inspeccioné el antiguo edificio donde ella y mi abuelo Arnoldo trabajaron toda su vida como impresores. Entre máquinas offset, cuadernos de contabilidad y sobres de papel con olor a naftalina, encontré miles de fotografías y cientos de películas caseras. Esta vasta colección de imágenes no solo revelaba su profesión secreta como cineastas aficionados, sino que relataba una dolorosa línea de tragedias familiares que marcaron el destino de su existencia.